El diseño de la casa tiene un denominador común: La planta baja como almacén y despacho, tiene ventanas y puerta de carros o cuadra, la primera es la zona noble (los mejores balcones están ahí); también sus techos son más altos para colgar grandes lámparas o cortinajes.
La tercera planta estaba dedicada a la servidumbre, con balcones muy modestos o sólo con ventanas. En la azotea estaba el lavadero, la zona para tender la ropa y por supuesto la torre mirador, donde se contrataba un vigía cuando se calculaba que la nave estaba a punto de llegar a puerto, hay que tener en cuenta que en aquella época no había radio ni nada parecido. Cuando el barco aparecía en el horizonte izaba un gallardete, o la bandera de la compañía para que al vigía le resultase fácil identificarlo, de esa manera daba tiempo suficiente para llegar al puerto y preparar todo lo necesario para cuando el barco atracase (personal de descarga, documentaciones, lugar de atraque, etc).
La forja de los balcones también tiene unas características propias: Cada casa tiene un diseño exclusivo, barrotes con grecas, con flores, algún que otro escudo, y otros dibujos diversos, no hay dos iguales, además, en la inmensa mayoría, los balcones tienen el llamado "pecho de paloma" que no es más que una curvatura en la zona baja y que servía para comodidad de las señoras de la casa, cuando se asomaban, la parte baja del vestido entraba en ese hueco y no rozaba con el metal evitando el deterioro de la prenda y sobre todo que no se levantase hacia atrás si el vestido estaba almidonado o tenía enaguas o bajofalda dejando así al descubierto por detrás "partes púdicas".
Algunas tienen unas forjas muy modestas a pesar del señorío de la fachada, y tiene una explicación: Cuando el asedio napoleónico se edificó el Fuerte de Cortadura, y, como con la marea vacía los invasores podrían entrar por la arena, muchos gaditanos desmontaros sus forjas para clavarla en la arena de Cortadura creando así una barricada inexpugnable, luego, cuando repusieron, muchos de ellos no tuvieron demasiada capacidad económica para colocarlas parecidas o bien prefirieron hacerlas sencillas para colocarlas cuanto antes.






